Rodrigo Guendelman: “Blanquita”

el septiembre 10 | en La mirada de ellos, Lo más reciente! | por | 11 Comentarios

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Anoche terminé de escribir una columna titulada “Blanquita”, cuando esa niñita por la que muchos estábamos preocupados, aún vivía. Ahora las cosas han cambiado. Siento una pena inmensa, al igual que miles de personas que así lo manifiestan por las redes sociales. Y ese sentimiento nada tiene que ver con que sus padres sean famosos o salgan en la tele. Eso sólo hace más público el caso. Lo que a muchos nos pasa, creo, es que vemos en Blanca a nuestra hija, nieta, sobrina, hermana o prima. Y nos duele y angustia y asusta pensar que a cualquiera puede pasarle lo mismo. Y no entendemos cómo alguien de apenas seis años puede morirse.

Antes de esta tristeza evidente y extendida a todo un país que hay en este momento, pensé otra cosa. Y fue por eso que había querido escribir la columna. Me pasó hace unos días, cuando leí la frase que escribió Benjamín Vicuña en Twitter. “Creo en Dios”, decía. Así de simple y profundo. No era necesario tener descendencia para ponerse en los pantalones del papá de Blanquita. Pero si eres padre de una Rafaela de tres años y un Benjamín de cuatro días, más ganas daban de mandar toneladas de energías positivas para que Pampita y Benjamín volvieran a sonreír alguna vez. Incluso antes de que Blanca se fuera, me costaba imaginar una situación más terrible que la que ellos han estado viviendo. Y eso me hizo pensar en algo que aparece y vuelve a aparecer en mi cabeza desde que soy hombre de familia: uno hace cosas que jamás habría hecho antes de ser padre (o madre). Por ejemplo, para los que nunca fuimos muy creyentes e incluso para los eran declaradamente agnósticos y hasta ateos, volver a creer en Dios.

El tuiteo de Benjamín lo decía todo: si mi hija está en riesgo vital, necesito pensar que hay algo más allá que le puede dar una mano para salvarse. Qué importan los libros de Christopher Hitchens o todos los argumentos nihilistas que alguna vez usamos en una sobremesa para demostrar que éramos súper cultos. La paternidad te hace más humilde y menos cínico. Tal como aprendes a limpiar potos, aprendes a decir “te amo” varias veces al día. Trabajas más. Cuidas más tu relación de pareja porque el costo de perder lo que tienes se hace exponencial. Y vuelves a hacer algo que no hacías desde chico. O, tal vez, lo haces por primera vez: rezas. Da lo mismo qué. No importa si es un mantra budista o una oración cristiana o un “shemá Israel” judío. Pero rezas para que tus hijos estén sanos. Y, si se enferman, rezas más. Y pides por ellos. Y de pronto piensas que tus eternos prejuicios hacia la gente que peregrina de rodillas a Lo Vázquez son eso, prejuicios producto de la ignorancia, pues te empieza a hacer sentido que entre esas cientos de rodillas sangrantes haya la misma cantidad de padres desesperados por ayudar a sus cabros. Los hijos te enseñan que existen nuevos tipos de miedos. No quieres que les pase nada a ellos, pero tampoco quieres que te pase algo a ti porque quieres estar vivo y sano para ellos. Muchos venden la moto, dejan de tirarse en parapente, se empiezan a chequear el colesterol, se hacen el examen de la próstata, dejan el pucho y empiezan a hacer deporte.

Entonces, cuando lees que un tipo de tu edad tuitea “Creo en Dios” porque su hija está mal, piensas en esa niñita preciosa, en él, en su señora, en su familia y te dan ganas de abrazarlos aunque apenas los conozcas. Porque sabes que su ruego a Dios es el de todos los padres y que todos nuestros hijos son Blanquita. Yo, al menos, hoy he rezado varias veces por Blanquita y por su familia. Y lo seguiré haciendo. No se me ocurre otra manera de enfrentar la pena.

Por Rodrigo Guendelman

www.guendelman.cl 

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11 Respuestas

  1. Jéssica Collao dice:

    Siempre he pensado que no todos podemos ser padres,no todos podemos poner el ego de lado y ocuparnos para siempre de otro antes que de nosotros mismos.Y eso hermoso,profundo y rotundo que tiene la mater/paternidad, es algo que te pone de rodillas frente a la fragilidad de la vida.Quieres estar,no solo para que el crío no sufra,quieres estar para contemplar la maravilla de su viaje en la vida.Cuando parten te destrozan,se llevan lo mejor de tí y tienes que reconstruir todo desde las raíces.Eso tiene ser padre o madre,es un acto de humildad sublime y no pudiste expresarlo mejor.Y es para siempre,mueres siendo padre aunque tu hijo parta antes.

  2. Mavyta dice:

    Y así como ellos existimos muchos padres que sufrimos la muerte de lo mas preciado en nuestras vidas , ojalá pudieran ayudarme a difundir la Fundación Era en Abril que ayuda a padres en duelo.

    María Victoria Retamal
    Representante en Chile de Era en Abril
    Mamá de Tomás y Antonio en el cielo

  3. Pelusa Vasquez dice:

    ANONADADA… Escribió absolutamente TODO LO QUE E PENSADO sobre todo lo sucedido…..

  4. Carolina dice:

    Hermoso, emocionante… escrito con el alma.

  5. Marianela dice:

    Comparto todo lo que decis, a mi me paso tb querer abrazarlos sin conocerlos.
    Rezo todos los días por ellos para que tengan fuerzas para seguir.

  6. Mary dice:

    No hay tristeza mas grande para un Padre que perder a un hijo ni temor mas grande que vivir con medo a morir y dejar a tus hijos pequeños

  7. GABRIELA dice:

    Gracias por tus palabras,me ayudan un poco a entender porque es tanta mi pena por la partida de Blanquita,no la conocí,sólo supe de ella cuando nació por lo original de su nombre,pero de ahí nunca más,hasta ahora que enfermó,tampoco fui seguidora de sus padres en alguna red social,solo sentimientos de admiración y respeto por su trabajo,pero soy madre y vi en los ojos de Blanquita a mis pequeñas,ahora besó más a mis hijas,les digo cuanto las amo y lo importante que son para mi,me conecto menos al computador y estoy más con ellas.Espero de corazón que Carolina y Benjamin puedan salir de esta pena.

  8. [...] hijos, realmente sentí que este texto abre una ventana a la experiencia específica de ser papá. Léanlo. Buena receta diciochera en la Revista Paula. Habitualmente publican recetas de elite con [...]

  9. Gabriela dice:

    Rodrigo,que lindas palabras,has sabido explicar de la mejor manera lo que sentimos todos…..De esta manera,quiero sumarme a ese deseo infinito de abrazar a Benjamin y a Carolina,como si fueran mis hermanos….Yo también rezo por ellos….BLANQUITA SERA´UN RECUERDO VIVO EN NUESTROS CORAZONES SIEMPRE…FUERZA!!!!!!!EL MUNDO ESTA CON USTEDES!!!!!!!!!

  10. El relato es tal cual lo que he pensado en estos días y los comentarios reúnen todo lo que siento con la partida d Blanca , no lo puedo entender y me duele el alma …

  11. johanna ruiz dice:

    Rodrigo, tus palabras me emociona. Estoy muy triste por todos esos hijos que se han ido antes que sus padres….Es demasiado doloroso, para todos esos padres, que mas puedo decir si tu lo has dicho todo.

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